En un movimiento estratégico que podría transformar el panorama global de la minería de bitcoin,
los tres principales fabricantes chinos de equipos de minería de criptomonedas: Bitmain,
Canaan и MicroBT — trasladan parte de su producción a los Estados Unidos.
La razón detrás de este movimiento es evitar los aranceles hasta 55 %, impuestas por la administración de
Donald Trump sobre los productos tecnológicos importados de China.
El núcleo de la potencia de cálculo se traslada a un nuevo continente
Estas tres empresas controlan más del 90 % del mercado mundial de Dispositivos ASIC
(circuitos integrados de aplicación específica), que son el componente principal en la minería de bitcoin.
En respuesta a los nuevos aranceles sobre el hardware chino, las empresas están tomando las siguientes
acciones:
• Creación de líneas de producción en EE. UU.
• Construcción de centros logísticos de distribución local
• Celebración de asociaciones con centros de datos ya operativos
El objetivo está claro: seguir abasteciendo a los mineros estadounidenses sin aumentar el precio final
el precio del equipo, que ya cuenta con una alta demanda y valor.
¿Una ventaja para los mineros estadounidenses?
Sí, pero con condiciones.
Efectos positivos:
• Reducción de los costes aduaneros, que puede hacer que el equipo sea más
disponible
• Envío más rápido и fácil dentro del país
• Posibles incentivos fiscales al participar en programas tecnológicos
Incertidumbres:
• Volumen limitado de la producción inicial
• Presión sobre la cadena de suministro local
• Incertidumbre sobre la sostenibilidad de estos cambios bajo diferentes escenarios políticos¿Cuáles son las consecuencias globales?
Este traslado representa un giro geopolítico sutil pero importante:
• China, que hasta hace poco dominaba tanto en la producción como en la extracción, puede
perdió influencia estratégica.
• EE. UU., ya líder en potencia de hash geográfica (en estados como Texas y Dakota del Norte),
puede consolidar su dominio, asumiendo también el control de la producción.
Conclusión
La decisión de Bitmain, Canaan y MicroBT de fabricar en EE. UU. es más que táctica
reacción a los aranceles — es la señal de una nueva era en la minería global de bitcoin, en la que
la soberanía tecnológica y la geopolítica son tan importantes como el hashrate.
Para los mineros, esto es una señal:
El futuro de su granja no depende solo de