El mercado de criptomonedas experimentó turbulencias emocionales este fin de semana
tras los bombardeos estadounidenses en instalaciones nucleares iraníes.
Bitcoin cayó por debajo de los 101.000 USD, arrastrado por el pánico mundial y las liquidaciones masivas.
Sin embargo, tras un inesperado alto el fuego entre Irán e Israel,
el activo digital se recuperó rápidamente, superando de nuevo los 105.000
USD y mostrando una sorprendente resiliencia.
Caída inicial: Bitcoin no se comporta como refugio
En las primeras horas tras el anuncio del ataque, Bitcoin sufrió una caída de
cerca del 9 %, con más de 1.000 millones de USD en liquidaciones, especialmente entre traders con apalancamiento y algoritmos automatizados. Esta reacción negativa demostró que, a pesar de su reputación de "oro digital", Bitcoin todavía reacciona con volatilidad ante crisis geopolíticas.
Rápida recuperación tras el alto el fuego
El posterior anuncio de un alto el fuego entre Irán e Israel trajo
alivio a los mercados financieros. Bitcoin reaccionó positivamente,
subiendo casi un 4 % en cuestión de horas y volviendo al soporte
alrededor de los 105.000 USD. Paralelamente, índices como el Nasdaq y el S&P 500 también se recuperaron, lo que indica un regreso del apetito por el riesgo.
Efectos técnicos: caída del hashrate por interrupciones
Además del precio, el conflicto también tuvo un impacto en la infraestructura de
la red de Bitcoin. Varios mineros en Irán informaron de continuas
interrupciones en el suministro eléctrico, lo que provocó un descenso temporal
del hashrate global. Esto generó preocupaciones sobre la descentralización operativa del ecosistema y su vulnerabilidad a las tensiones regionales.